Bedtime story

En estos días escribir es redundar, es caminar sobre los trazos de un diseño que no se diluye y empuja a su paso herramientas, un plano y algunas tangentes. Me siento como en veda, como cuando al rebanar un bistec es el centro jugoso lo último que pico; para preservar los escombros, para impedir el aborto. Cierro los ojos y hay un caballo a orillas de carretera, está muerto, su cuerpo se encona y yo lo exhumo 25 años más tarde. Tiemblo con la imagen, crepitan mis huesos al olor y una mentira me hace volver la mirada. Hay moscas, bachacos, zamuros, lombrices, un charco, una camioneta y aquella niña que murió en Mujer. Sí, mujer es una palabra que hay que amansar para que logre habitarnos, pero cuánto vacío para llegar a la tregua, cuánto barro, cuántas muelas caídas, cuántos despojos, espejos, la casa en el aire, la furia, sus latidos y la mariposa del coleccionista arrumada entre chiripas a pesar de haber creído el cuento de ser la primera de la lámina.
Escribir es redundar, saber que todo se repite y queda, que no hay fórmula que haga del ayer un saldo ni apostador decente que intuya remates. Por eso tiemblo, por eso y por la certeza del tatuado, de la letra escarlata, del amor bonito del bedtime story, del precipicio y los labios y del anime allá, ayer, en el que hoy vive más de una cucaracha.
Ophir
Etiquetas: Mío


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11 Comments:
Muy bueno, muy bello.
Escribir es repetir un trazo al borde del vacío. Dar vueltas y vueltas sin lograr nunca llegar a él, sin lograr rellenarlo de nuevo.
Saludos.
Qué hermoso y a la vez qué crudo, Ophir. Pero tan arquetipal a a la vez, que al leerlo cualquier mujer/niña/mariposa podría sentirse entre chiripas.
Muy buena esa travesía -sin sentido- de retomar el trazo y repetirlo, sin duda es redundancia inerte como el caballo a la orilla de la carretera, bella imagen...así me siento a veces.
que interesante tu reflexión.....me gusta, la volveré a leer...para redundar en el disfrute que me regalan tus letras.
besos
doloroso y errante. He pensado, sobre todo al escuchar la confesión de un poeta que escribió un texto para alguien inexistente ¿Una se puede apartar de la experiencia? creo que no, bueno, yo no, no ahora. Espero además que la vida nos vuelva a juntar, nos debemos una cerveza en verdadero diálogo. Te leo y me encuentro, así pasa.
La imagen del caballo muerto a la orilla de la carretera... qué maravilloso! ¿por qué? es un misterio que no puedo resolver...
Que trayecto tan doloroso, y que autoafirmación y revelación hay en eso de habitar y no construir la palabra Mujer...
Gracias.
La palabra mujer es ya un misterio epistemológico de por sí, porque al habar de mujer estamos hablando de milagro de la vida misma, de la profundidad, de lo complejo y lo sublime, de lo maduro y trascendente de la vida, así que entrañable amiga, llevas dentro de ti, ese milagro a cuestas, sin solución de continuidad.
Recordé un texto de María Zambrano:
¿Por qué se escribe?
"Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas.
Pero es una soledad que necesita ser defendida, que es lo mismo que necesitar de justificación. El escritor defiende su soledad, mostrando lo que en ella y únicamente en ella, encuentra.
El escritor sale de su soledad a comunicar el secreto. Luego ya no es el secreto mismo conocido por él lo que colma, puesto que necesita comunicarle. ¿Será esta comunicación? Si es ella, el acto de escribir es sólo medio, y lo escrito, el instrumento forjado. Pero caracteriza el instrumento el que se forja en vista de algo, y este algo es lo que le presta su nobleza y esplendor.”
(Tomado de ¿Por qué se escribe?)
Un beso mi querida Ophir, por siempre tuyo.
Leonardo
"Escribir es defender la soledad en que se está" aunque defenderse sea también un paradigma si partimos del hecho de que la teoría dice que a uno lo daña no el que quiere, sino aquel al que le permitimos la fuerza.
Leo, mi constante amigo Leo, quizá la solución -de haberla-, sería precisamente romper la continuidad y habitar las superficies, tal vez asi...
Gracias por el texto y por estar ahí, siempre.
Germán, el trayecto ha tenido sus encantos, aunque en uno que otro encuentro Hades haya estado presente, como leí por ahí. A ti, por reincidir en mis letras, gracias.
Lauri, dirían los expertos que uno se "debe" apartar de la experiencia para llegar más allá. La cosa es el cómo y salir ilesas. Espero esa cerveza y la charla, como alguna vez.
Marea, más que una reflexión es tal vez el hálito de una voz que se cree perdida pero que sabe que está a pesar de los tropiezos. Y decirlo es redundar...
Luissianna, el caballo es un símbolo, como la carretera, las orillas, el "lento errar"...Lo importante es que no pare la travesía, por nada ni nadie y te lo digo y soy mi propio eco...
Aquelarre, el arquetipo es inherente a lo que somos y en ese modelo siempre hay papeles que debemos desempeñar, así sea por instantes. Qué vivan las chiripas si a ellas les llega el turno, por qué no...
Asterión, tu lectura me impele a escupir la mordaza aunque las vueltas terminen enfermándome. Creo en el trazo y también en el vacío, sí señor.
Gracias!
OA
"mujer es una palabra que hay que amansar"...¿qué nos queda entonces a las brujas?
Qué queden los sueños y uno que otro viajecito con escoba...
OA
esta belleza cruda, descarnada, herida pero, bella... revoloteando por acá, este solitario y timido buitre se queda un rato, observando el misterio y comiendo un poco de él, tan ajeno y tan propio...
Salud OA, que estés bien, y los dioses te acompañen.
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